Hay un momento para estudiar, trabajar, independizarse, formar una familia, jubilarse: le ofrecemos guía y herramientas para que maneje su economía en las distintas etapas de la vida.
Los medios de comunicación nos bombardean cada día con una cantidad ingente de mensajes publicitarios. Los niños son especialmente impresionables por estos mensajes y necesitan, por su propio bien, desarrollar una capacidad de análisis crítico.
Los niños muy pequeños ni siquiera distinguen los anuncios de los programas de televisión. Vea con ellos sus programas favoritos y jueguen a decir ¡anuncio! cuando estos se emiten.
Explíqueles que la función de la publicidad es convencernos para comprar un determinado producto, pero que sólo nos cuentan sus características positivas y no las negativas. Hágales ver que a veces ni siquiera es verdad todo lo que dicen. Como actividad, pida a su hijo que invente un anuncio sobre algún producto que conozca, pero no le guste mucho, intentando destacar sus cualidades.
Cuando estén en una tienda, compare los productos reales con sus anuncios. Pregúntele qué diferencias nota y cuál es más atractivo, el anuncio o la realidad.
Cuando se va de compras, enséñele a comparar dos productos por su precio, tamaño y calidad. Explíquele por qué uno resulta mejor compra que el otro.